¿Qué es el karma y cómo limpiarlo?

Milagros Herrera, Canal Espiritual Terapéutico
CRECIMIENTO ESPIRITUAL: ¿QUÉ ES EL KARMA Y CÓMO LIMPIARLO?

CRECIMIENTO ESPIRITUAL: ¿QUÉ ES EL KARMA Y CÓMO LIMPIARLO?

Karma: Palabra sánscrita que significa trabajo o acción. Según algunas creencias, el destino de un ser humano, tanto en su vida actual como en sus futuras reencarnaciones, esta prefijado por el conjunto de sus acciones y pensamientos, o sea el karma. El karma es, por tanto, una continua evolución, un constante devenir, que no se detiene hasta que el hombre se libera, gracias a la elevación moral, de las cadenas de las reencarnaciones.

Según las enseñanzas de La Nueva Era:

Karma: es el resultado del uso de la vida a través del tiempo. Es el efecto de lo que hemos decidido libremente hacer, pensar, sentir e irradiar a la vida, a través del uso de la energía de Dios.

Recordamos que esa energía pura nos es ofrecida por la Divina Presencia constantemente desde que fuimos creados por el Padre Amor, junto a Su energía nos dio los poderes de pensamiento y sentimiento que nos capacitara como co-creadores con El, y como si esto fuera poco, también nos dio libertad… libre albedrío para crear con esa Su Energía lo que fuese nuestro deseo.

Lo que hicimos con esa energía, la forma en que la calificamos, si la utilizamos para bendición del mundo o lo contrario, el modo en que aplicamos nuestro libre albedrío y las creaciones que se manifestaron de ese uso… cada causa y cada efecto son parte de nuestro karma, o sea, somos directamente responsables de cada condición que hoy nos aflige o nos alegra, ningún otro humano tiene responsabilidad alguna de ello, ni tampoco es la Voluntad de Dios.

Esto nos lleva directamente a recordar las palabras del Amado Jesús: ” Lo que sembréis cosecharéis”.

La Ley Kármica está muy unida al Principio de Causa y efecto que rige la creación entera. Nada ni nadie puede llegar a pensar que le es posible dañar alguna parte de vida y no asegurarse esa experiencia para sí mismo por Ley de Círculo, ya que así actúa la vida, como un círculo que nos trae lo que le hemos dado alguna vez, lo recordemos ahora o no. No existe la injusticia, cada energía que utilizamos en forma de pensamiento, sentimiento, palabra o acción lleva nuestro sello personal y reconoce en su retorno exactamente su fuente, o sea su creador.

 Tampoco existe el castigo, solo retorna con un fin… ser libre de la calificación imperfecta que la ha aprisionado quien sabe durante cuánto tiempo, y cada experiencia que llega a la pantalla de nuestra vida, lo hace con el fin de que aprendamos, no de dañarnos. La forma en que recibamos esas experiencias, la forma en que las tomemos y las tratemos, determinara cuanto karma será redimido o cuanto aumentado.

Al usar el Libre albedrío hemos creado una herencia de karma, el bien hecho se convirtió en cada bendición que hoy disfrutamos y el mal en el peso de las creaciones que nos acompañan hasta que revirtamos ese error.

Pero he aquí lo que hace por nuestro karma negativo, uno de los más preciosos regalos de esta Nueva Era, el regalo del Maestro SAINT GERMAIN: La Llama Violeta. Donde debería haber dolor y aflicción por el retorno kármico de nuestros errores, con el conocimiento y aplicación del Fuego Violeta como energía Transmutadora que es, por la infinita Misericordia y Compasión que pulsa en Su Corazón de Llama, Ella revierte esos efectos negativos, purificando, transmutando las causas de imperfección.

Esta es una Gran Buena Nueva que trae la Nueva Era, asomando a nuestras conciencias, como antes tuvimos el poder de mal crear, ahora también tenemos el mismo poder de re-crear lo perfecto, lo que nos trae una mejor calidad de vida.

El viejo dicho…” no hay mal que dure cien años”… ahora puede ser acelerado, no hay mal que perdura cuando se pone en acción el poder de la Llama de transmutación. Cada carga de karma negativo, siempre ha sido creada por falta de Amor, el olvido de vivir y responder a la Ley del Amor que es la Ley de Dios nos ha creado a través de las edades serios inconvenientes en nuestra evolución.

De hecho podemos deducir que cada condición, cada relación que vivamos hoy día, a la que le esté faltando el ingrediente del Amor, en alguno de sus aspectos, no es ni más ni menos que un lazo kármico que en el pasado hemos creado incorrectamente. Y que también tenemos dentro de nuestra posibilidad inmediata corregir ese error y transformar todo en armonía y paz.

Trasladando esto a la vida diaria, nos encontraremos que nuestras familias son lazos kármicos del pasado, nuestros trabajos, asociados, nuestra economía, nuestras amistades, en fin todo lo que nos rodea y aun la conciencia con que vivamos cada experiencia es el legado de nuestras creencias y tendencias de cada vida, pero TODO, absolutamente todo puede ser revertido a través del Amor, de la Ley del Perdón por los errores del pasado, recordados o no  si así lo aceptamos.

Las enseñanzas de la Nueva Era son Enseñanzas de Vida… Verdadera Vida… la Vida que se vive libres de las cargas del pasado… libres de volver a cometer errores por no hacernos cargo de nuestra responsabilidad en la creación de nuestra vida y nuestro destino libres de creer que merecemos ciertos castigos o tratos de la vida, cuando nada ni nadie en la creación busca y espera más que la redención de toda energía usada en la tarea de hacer una vida, para que retorne el estado natural de esa vida, y ese estado es la felicidad.

Si hay karma… si hay mochila… (ese peso que llevamos en nuestras espaldas), si hay carga de pesar, también hay, y en forma más abundante y poderosa, Ley del Perdón, Amor de los Maestros… Ángeles asistiendo y toda una Hueste de Seres de Luz esperando el más tímido llamado para asistimos a liberamos de ese pesar. Ninguna vida recibe en una encarnación más karma que aquel que pueda ser expiado en ese lapso de vida y también recibe toda la asistencia posible .

Existen karmas a nivel personal, familiar, nacional y planetario o sea que sin dudas nacemos en la familia, hogar, ciudad, país que nos merecemos y donde tendremos mayor oportunidad de progresar y evolucionar.

No nos rebelemos por las condiciones, lugares, seres, entornos, cambiemos nuestra actitud interna hacia ellos y veamos el revertir de cada respuesta a este cambio… el karma es nuestra creación, lo que nos trae son nuestros hijos, no importa que apariencia representan recibamos esas creaciones con Amor… con Alegría… con Bendición… Amor: porque este fue el sentimiento que le hemos negado antes. Porque es vida aprisionada, inconfortada por nuestra causa y necesita ser amada y liberada. Alegría: por tener la oportunidad consciente de poder ofrecerle esa libertad a través del Amor y la Transmutación.

El “buen Karma” y el “mal Karma” ¿qué significa?

Escuchamos frases como “tengo un mal Karma” o “tiene un buen Karma” y muchas personas no entienden bien su significado.

No es complicado: La ley del Karma es simplemente la ley de causa y efecto. Todo efecto tiene su causa, y cada causa su efecto.

Según esta ley lo que haces crea una energía que luego vuelve a ti. Si haces algo considerado bueno pues eso es lo que te regresa, si lo que haces se considera malo o negativo, también.

El problema consiste en saber qué es bueno, y qué no lo es pues debido a las diferentes culturas, religiones, tipos de moral, costumbres y creencias hay una gran confusión y lo que para algunos es bueno, normal o positivo, otros lo consideran malo o negativo.

¿Cómo saber entonces qué es “lo bueno” y que es “lo malo”?

Ante tanta confusión debemos tener bien claro que independientemente de la cultura que vivamos, país, religión, etnia, grupo social, hay categorías que se aplican de forma general a todos y nos permiten entender claramente la diferencia entre una cosa u otra.

Entonces ¿cuál sería una buena manera de identificar lo bueno de lo malo y separar esas energías? Muy sencillo:

Bueno o positivo es todo aquello que cuando lo haces no te perjudica ni daña a ti, ni a los demás, ni al ambiente y malo o negativo es todo lo que al hacerlo o decirlo te daña a ti, o daña a otros o perjudica al ambiente.

Karma no es lo mismo que destino

Es bueno aclarar esto porque las personas  tienden a confundirse mucho en este sentido.  El Karma no es lo mismo que el destino. El destino se va forjando en base a nuestro Karma y no es inflexible y lo vamos escribiendo día a día con nuestras acciones.

Puedes compararlo al ADN a la herencia, los genes, digamos, en términos biológicos. Nacemos con un material genético que viene de nuestros padres: color de los ojos, textura de la piel, en fin los genes hereditarios. Inclusive hay quienes nacen con problemas físicos, pero que luego los van superando en la medida de lo posible. En ese sentido el Karma vendría a ser el equivalente a esa herencia, y el destino a lo que vamos logrando.

Supongamos un niño que nace sin piernas, pero luego lucha contra esa minusvalía y así hemos visto inclusive pintores cuadripléjicos que pintan usando su boca, y personas sin brazos que usan sus extremidades inferiores para escribir y conducir inclusive.

El destino lo vamos forjando nosotros diariamente con nuestras acciones que van creando una cadena de reacciones. Lo hacemos en base a nuestro Karma. En la Carta Natal, por ejemplo, aparecen esas predisposiciones pero no significa que todo esté escrito ni mucho menos. De ser así entonces la educación, el esfuerzo personal, la voluntad no tendrían sentido.

Hay quienes justifican sus errores y malas decisiones diciendo “es mi destino, o que mala suerte tengo, o que mal Karma” cuando lo cierto es que están recogiendo lo que sembraron en su momento, aunque ahora no se den cuenta. Afortunadamente ¡siempre hay tiempo para rectificar!

Por eso, a partir de ahora, cuando dudes y no sepas si lo que estás haciendo o diciendo te traerá un buen o mal Karma simplemente pregúntate ¿esto qué hago me perjudica, perjudica a los demás, daña el ambiente? Y si te das cuenta que tus acciones causarían un resultado negativo canaliza tu energía en otro sentido y recuerda siempre que lo que sembramos, es lo que recogemos.

“La palabra karma, simplemente, significa acción”, explica Caroline Ward, profesora australiana de Brahma Kumaris Escuela de Raja Yoga.

Dice que son acciones físicas, verbales y mentales, donde la experiencia que se tenga denotará el efecto o el tipo de karma que genere.

“El karma es un ejemplo especial de la ley de causa y efecto, que enseña por qué cada individuo posee una disposición mental, una apariencia física y experiencias únicas que son los efectos de las incontables acciones que cada uno ha realizado en el pasado”, plantea Ward, quien también es especialista en temas de liderazgo

Añade, que esta sería la explicación del por qué todos somos diferentes ya que, según esta creencia, no existirían dos personas que hayan realizado las mismas acciones en vidas pasadas. “Por eso nadie puede tener los mismos estados mentales, experiencias y apariencia física que otro. Cada ser posee su propio karma individual”, dice.

De ahí que algunas personas disfruten de buena salud y otras sufran enfermedades sin cesar. Unas tienen un físico atractivo y otras no. Algunas siempre están alegres y se conforman con poco, mientras que otras suelen estar de mal humor y nunca están satisfechas.

Sin embargo, para comprender su significado, quien lea este artículo deberá al menos estar abierto a considerar la realidad de la reencarnación y que existen leyes divinas, espirituales como también leyes naturales que rigen los ciclos de la naturaleza y que dan un marco de comportamiento al igual que las leyes civiles.

La huella del karma

“El karma en sí mismo es neutral. Lo que hacemos, pensamos, decimos… todo viene de vuelta hacia nosotros y es frecuente que sea en los momentos más inesperados”, plantea la profesora de enseñanzas espirituales.

En ese sentido, enseña que cada uno modela su vida de acuerdo a las acciones que realiza, pero que es frecuente que los humanos actuemos desde el odio, el apego y la ignorancia. De ahí que al karma se le llame la ley de compensación.

Por ejemplo, expone, si uno se enamora intensamente de una persona que ya tiene un compromiso y ésta se separa. La situación en términos karmáticos, supone que en algún momento, más que seguro él o yo, vamos a experimentar la misma intensidad de pérdida y dolor, como la pareja de mi amor que sufre por esa ruptura. Pero, también ella estará saldando algún tipo de karma relacionado.

“Las acciones que efectuamos dejan huellas o impresiones en nuestra mente muy sutil que, con el tiempo, producen sus correspondientes resultados. Nuestra mente es comparable a un campo de siembra y las acciones que cometemos, a las semillas que en él se plantan”, puntualiza.

Por lo tanto, según esta ley, las acciones virtuosas, rectas y en resonancia con la energía del amor, el respeto y la verdad son las semillas de la felicidad futura y se les conoce como dharma y las perjudiciales, las del sufrimiento, karma.

Pero, estas semillas permanecerían ocultas en la mente hasta que producen su efecto y eso ocurre cuando se reúnen las condiciones necesarias para su germinación. “Aunque desde que se realiza la acción original hasta que maduran sus consecuencias, pueden transcurrir varias vidas”.

Tipos de Karma

La profesora Caroline Ward dice que hay diferentes tipos de karma. Son individuales, familiares, colectivos, nacionales y mundiales. Además, se pueden distribuir en diferentes líneas: Físico, el estado del cuerpo, salud, enfermedad; Mental, estabilidad, confusión, felicidad, depresión; Financiero, estado de riqueza, abundancia o pobreza y Relaciones, fáciles o complicados, apegos y Cultural que indica el estado de compromiso con la historia colectiva de las almas de una tierra, raza, país, religión específica.

Sin embargo, enfatiza que para ella, el principal karma está basado en la crítica que pone la atención en evaluar qué está mal, qué es lo que no nos gusta, qué necesita ser arreglado, en lo que no estamos de acuerdo, en lo que no queremos.

“El karma, la consecuencia es tal que nuestro mundo interior se llena de la dureza de la crítica, la separación causada por los juicios, el peso de aquello que no está bien, quizás aquello empezó con la intención de ser mejores, pero muy rápidamente se ha convertido en algo como una plaga”, reflexiona.

Liberarse del mal karma

Las enseñanzas espirituales indican que uno no está condenado a un karma, sino que existirían tres caminos para liberarse.

El primero es sufriendo las consecuencias y aceptando la situación tal y como es. El segundo es ampliar la conciencia, estar atento y ser responsable de la vida que se lleva y no tomarla como una carga.

“Si yo he herido a alguien en el pasado, recibo heridas como retorno. Si no me doy cuenta de que éste es un retorno kármico y me siento con ganas de venganza y actúo nuevamente, entonces prolongo y aumento el karma”, ejemplifica la australiana que reside en Chile hace 17 años.

Y tercero, es conectar con la “Fuente” de todo, “Dios” el “único”, para que la bondad sea reforzada a tal nivel que se pueda experimentar la existencia como una imagen de lo divino.

“Esto para que cuando aparezcan cuentas kármicas, podamos vivir a través de ellas, pero sin sufrir. Si estamos con ÉL, conectados con nuestra propia belleza y fuerza, reconocemos la cuenta, pero no nos involucramos en ella”, alienta.

Por lo tanto, para tener una vida en el dharma, sin generar nuevos karmas habrá que estimular los pensamientos positivos, el ver más allá de lo aparente y comprender, que todo lo que sucede alrededor tiene una explicación espiritual que es posible descubrir para salirse de la rueda del karma y vivir en el dharma.

Cuando hayamos eliminado de nuestra mente el aferramiento propio y demás engaños, nuestras acciones serán puras. Como resultado de estas acciones, nuestras experiencias, nuestro mundo, cuerpo y disfrutes, y los seres que nos rodean, también serán puros. No quedará ni el menor rastro de sufrimiento, impureza ni dificultades. De esta manera, encontraremos la verdadera felicidad en nuestra mente.

Los 10 secretos para limpiar el karma

Quienes deseen transmutar su karma pueden seguir estos pasos:

1.- Aprende a guardar silencio en los momentos de mayores turbulencias.

2.- Evita juzgar a las demás personas.

3.- Enfoca tu atención sobre las cosas que más te agradan.

4.- Mantente quieto, es en vano luchar (recuerda que sólo es una prueba).

5.- Ten esperanza, lo que parece real es sólo un mal pensamiento producto de tu imaginación. ¡Cámbialo!

6.- Perdona, suelta y libera.

7.- Habla siempre en positivo.

8.- Medita por lo menos dos veces al día (5 minutos sería muy buen comienzo).

9.- Visualiza situaciones agradables para ti y todos tus seres queridos.

10.- Otorga Amor sin importar lo que recibas.

Fuente: elalfaylaomega-elprograma.blogspot.com.es

Milagros Herrera, Canal Espiritual Terapéutico
CRECIMIENTO ESPIRITUAL: ¿QUÉ ES EL KARMA Y CÓMO LIMPIARLO?

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